Muchos de vosotros habéis escuchado esta frase cuando venís a consulta: tienes que mejorar tu postura. ¿A qué nos referimos con ello? ¿Cómo podéis aplicarlo? Nos estamos esforzando en dar a conocer el concepto de higiene postural a nuestros pacientes, pero suele generar bastantes dudas.

Es muy importante mantener una buena postura porque facilita nuestro trabajo y evita que desarrolléis afecciones en el sistema musculoesquelético tales como la escoliosis, la hiperlordosis o el desgaste de la columna vertebral. Para ayudaros en la búsqueda de una postura idónea, en este artículo os dejamos cuatro consejos que podéis aplicar en vuestra vida diaria:

  1. Presta atención a la posición de tu barbilla. En ángulo de 90º con respecto al cuello y a la misma altura de la frente. Intenta mantener la mirada al frente y los hombros rectos en relación al cuello.
  2. Cuando camines, intenta mantener hombros y orejas a la altura de las caderas en una posición equilibrada. Tu centro está en tu ombligo, piénsalo al moverte.
  3. Siempre que puedas, durante tu jornada laboral o en tu vida cotidiana, alterna actividades que impliquen estar sentado con actividades que te obliguen a estar de pie.
  4. Si tu trabajo requiere la misma posición durante largos periodos de tiempo, intenta levantarte cada dos horas y camina cinco minutos. De esta forma contribuyes a la circulación de las piernas y ayudas a que las articulaciones estén en movimiento.

Esperamos que este artículo os haya resultado de utilidad, y que recordéis que la higiene postural es importante para llegar al estado de bienestar: ¿Qué os han parecido estos consejos? ¿Os gustaría que hablemos de higiene postural en situaciones concretas?