La frecuencia ideal de las visitas al quiropráctico varía mucho dependiendo del caso, cada persona es un mundo y cada organismo reacciona de forma diferente, así que no hay una regla única que aplique a todos los pacientes. En Aciem tenemos tres fases en los planes de cuidado que proponemos:
Fase intensiva, si tienes dolor agudo o una lesión, recomendamos un par de veces a la semana, para aliviar el dolor y estabilizar la zona afectada. Así nos da tiempo a ver cómo reacciona tu cuerpo a los cambios que producen nuestras sesiones de ajuste e ir modificando adaptando nuestra forma de trabajar a tu organismo.
Una vez que el dolor disminuye, se entra en una fase de fortalecimiento en la que empezamos a espaciar las visitas y normalmente aconsejamos acudir una o dos veces a la semana. El objetivo es fortalecer los músculos y mejorar la postura para que el problema no regrese.
Finalmente, entramos en la fase de mantenimiento de carácter es preventivo. En Aciem recomendamos venir a consulta una vez al mes. Los objetivos de esta última etapa son: prevenir futuras lesiones, mantener una buena movilidad y asegurarse de que la columna vertebral siga funcionando de manera óptima.
Lo mejor es que sigas las recomendaciones personalizadas de tu quiropráctico porque están basadas en tu caso, tu estilo de vida y tus objetivos a medio-largo plazo.